El secretario de Economía de la Municipalidad de Río Cuarto, Pablo Antonetti, visitó la mesa de Breves Streaming y analizó el presupuesto municipal para 2026, un año que se proyecta con incertidumbres pero también con “un poco más de previsibilidad” tras el resultado electoral nacional. Según explicó, el presupuesto elevado al Concejo Deliberante asciende a $229.000 millones y mantiene como ejes centrales el desarrollo social, la salud pública y la obra pública.
Antonetti señaló que la elaboración del presupuesto estuvo atravesada por un clima menos volátil que el del año anterior. “Lo que aclaró el panorama fue el resultado electoral”, dijo al explicar que, hasta ese momento, la indefinición generaba altos niveles de incertidumbre entre municipios de todo el país. La victoria del actual gobierno nacional, sostuvo, “generó un manto de calma hacia adelante”, permitiendo proyectar con mayor estabilidad los principales rubros del gasto.
El funcionario sostuvo que la ordenanza presupuestaria “es la más importante” porque expresa la visión política de la gestión: cómo se asignan los recursos, cuáles son las prioridades y de qué manera se articula la recaudación. En ese sentido, remarcó que el intendente insistió en sostener la inversión social y sanitaria en un año que anticipa fuerte demanda. “Tenemos que garantizar que la parte social esté cubierta, sobre todo en épocas tan complejas”, afirmó.
La distribución del presupuesto contempla una participación significativa de la obra pública, incluyendo el avance de pavimento urbano y la consolidación de proyectos estratégicos como la circunvalación. En paralelo, continúa la inversión en servicios esenciales y en infraestructura comunitaria.
Antonetti destacó que, más allá del trabajo local, el rumbo económico del país será determinante para los municipios. “Necesitamos claramente que al país le vaya bien”, señaló, y apeló a mantener una mirada optimista pero responsable. Recordó que 2024 fue “un año muy difícil”, por lo que se trabaja con proyecciones prudentes tanto en ingresos como en egresos. “Si tenemos un viento de cola, podremos transitar un año más tranquilo”, expresó.
El funcionario también se refirió al vínculo entre contexto nacional, coparticipación y actividad económica local, tres factores clave para sostener la recaudación municipal. Destacó que comercio e industria tuvieron una caída importante durante la recesión y que la recuperación será gradual. Aun así, remarcó que el municipio mantiene niveles de ejecución ordenados y una planificación basada en la eficiencia del gasto.
Durante la entrevista, Antonetti explicó el proceso legislativo que debe seguir el presupuesto: la doble lectura, el análisis en comisiones y la necesidad de reunir al menos diez votos para su aprobación. Sostuvo que el equipo económico ya mantuvo reuniones técnicas con los concejales y que el objetivo es lograr la aprobación a mediados de diciembre.
El secretario también describió cómo se evalúa el impacto de la crisis en la demanda de servicios municipales. Señaló que aumentaron las intervenciones en dispensarios, la asistencia alimentaria y la entrega de medicamentos, lo que obliga a reforzar áreas sensibles. “La contención está, pero la demanda crece”, admitió.
Consultado sobre la comparación con otras ciudades de la provincia, Antonetti aseguró que Río Cuarto se encuentra en un nivel de gasto y estructura presupuestaria acorde a su tamaño y necesidades. Además, valoró el impacto que tendrá la circunvalación, impulsada por la Provincia, a la que calificó como “la obra más importante en ejecución en el país”.
El funcionario insistió en que la clave para el 2026 será combinar equilibrio fiscal, inversión sostenible y presencia del Estado en los sectores más vulnerables. Añadió que el presupuesto no es un documento rígido sino una guía que podrá ajustarse conforme evolucione la economía nacional.
Antes de finalizar la charla, Antonetti dejó un mensaje sobre el clima social y económico: “Ojalá tengamos un año más en paz. Elijamos creer que nos va a ir un poquito mejor”.
El presupuesto 2026 marca las prioridades de la gestión y proyecta un escenario donde la asistencia social, la salud y la obra pública serán los pilares centrales del próximo año.